Laparoscópica de hernia hiatal Reparación …

Laparoscópica de hernia hiatal Reparación ...

Tipo I, también conocido como una hernia deslizante, es un simple desplazamiento de la unión gastroesofágica en la cavidad torácica. El estómago permanece en la cavidad abdominal. Este es el tipo más común de hernia de hiato, que representa aproximadamente el 95% de todas las hernias de hiato. Tipos II-IV se clasifican como las hernias paraesofágica. Tipo II se produce cuando la unión gastroesofágica mantiene su posición, pero se hernia fondo gástrico a través del hiato diafragmático. Tipo III tiene tanto la unión gastroesofágica y el herniarse estómago por encima del diafragma. Cuando más de 30% del estómago se hernia en la cavidad torácica, se denomina una “gigante” hernia paraesofágica. Un paciente tiene una hernia de tipo IV cuando otros órganos, tales como el de colon, además de la herniarse estómago por encima del diafragma.

La mayoría de las hernias de tipo I no causan ningún síntoma, pero cuando son grandes, pueden causar la enfermedad por reflujo gastroesofágico. La mayoría pueden ser tratados médicamente. Los que son refractarios a los medicamentos no requieren cirugía, por lo general una fundoplicatura de Nissen. Del mismo modo, las hernias paraesofágica son en su mayoría asintomáticos y se encuentran a menudo por cierto en las imágenes. Los síntomas leves incluyen en el pecho y dolor epigástrico, disfagia, saciedad precoz, puesto prandial dificultad para respirar y anemia crónica secundaria a erosiones de la mucosa gástrica de la distensión gástrica. Las condiciones de vida en peligro, pueden ocurrir si el estómago se ha volvulized. Esto puede conducir a consecuencias graves tales como una obstrucción gástrica aguda con la isquemia, la estrangulación y perforación.

Aunque no existe un consenso en relación con el tratamiento quirúrgico de las hernias paraesofágica asintomática, la mayoría de los cirujanos están de acuerdo en que las hernias paraesofágicas incluso ligeramente sintomáticos deben ser reparadas. En el pasado, existía una presión para reparar hernias asintomáticas paraesofágicas con el fin de evitar tener que realizar una operación de emergencia en el marco de un malestar agudo en la cárcel. Sin embargo, la investigación ha demostrado que los episodios de incarceración y estrangulación son raras después de 60 años de edad y que, incluso si se requiere cirugía de emergencia, la operación no es tan difícil como puede suponerse. Por el contrario, los que abogan por el tratamiento quirúrgico de las hernias paraesofágica asintomáticos habría sostienen que existe un riesgo bajo, pero aún está presente para las complicaciones que amenazan la vida, hay un aumento de la mortalidad asociada a una cirugía de emergencia y que la capacidad de realizar un procedimiento mínimamente invasivo es mayor en forma programada. Para más datos, es necesario evaluar este tema.

Una vez que una hernia paraesofágica se ha diagnosticado y la decisión ha sido tomada para seguir adelante con la cirugía, hay ciertas pruebas que se deben realizar. Un esofagrama ayudará a definir la anatomía y evaluar parcialmente la motilidad esofágica, lo que podría afectar el manejo quirúrgico. Si el esofagograma hace documentar la motilidad esofágica, manometría esofágica se debe realizar también. Una endoscopia superior también se realiza con frecuencia que puede ayudar a evaluar la anatomía y evaluar la presencia de otros problemas, como la esofagitis.

Escisión de la bolsa de la hernia: El contenido de las saco de la hernia se reduce primero en la cavidad abdominal. El saco de la hernia a menudo se extiende de alta en el mediastino. Hay un plano avascular que permite que el saco a ser diseccionada sin rodeos fuera de las estructuras intratorácicas con sangrado mínimo. Una vez que el saco se ha movilizado, se escindió abajo a la pared anterior del esófago y alrededor de la unión gastroesofágica. Durante este paso, es importante identificar los nervios vagos y tener cuidado de no dañarlos durante la escisión del saco.

Movilización del esófago: El esófago debe ser movilizado de manera que al menos 3 cm del esófago distal se encuentra en el abdomen. Esto es para evitar la recurrencia. Por lo general, este es capaz de ser logrado con alta disección mediastinal. Si movilización es inadecuada, un procedimiento de alargamiento de esófago debe realizarse, por lo general con una gastroplastia Collis. Una vela 48Fr (o tamaño similar con respecto al paciente’tamaño s) se introduce en el estómago. El estómago se divide entonces en paralelo a la bujía en el lado de la mayor de 5 cm curvatura más allá de la unión gastroesofágica para realizar una gastrectomía cuña que proporcionará una 5cm adicional de longitud para el esófago.

El cierre de los pilares: El hiato diafragmático ampliada se cierra con sutura principalmente para una reparación libre de tensión. No se han realizado estudios a largo plazo que han demostrado la mayor eficacia o menores tasas de recurrencia con la reparación con malla aunque corto términos ensayos han apoyado el uso de la malla. Cuando se utiliza la malla, por lo general se utiliza como un onlay sobre pilares que se han cerrado principalmente. El debate también continúa en el tipo de malla a emplear.

La tasa de mortalidad después de una reparación de la hernia de hiato abierto electiva se ha citado al 1,0-2,7%. reparaciones laparoscópicas electivas tienen tasas de mortalidad tan bajas como 0,57%. La diferencia es probablemente debido en parte a la población de pacientes que más comúnmente se desarrolla hernias de hiato; son mayores y han asociado las condiciones médicas comórbidas que pueden afectar negativamente a su capacidad de recuperarse de una operación compleja. Afortunadamente, muchos estudios han demostrado que con un método mínimamente invasivo, los pacientes tienen una menor duración de la estancia hospitalaria y el tiempo de recuperación más rápido con lo que la reparación laparoscópica es una opción viable.

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